Katya - The Travel Guide, 29 de junio de 2025
Viajar en temporada baja: ¿y si fuera el mejor momento para hacerlo?
Durante años, pensé que las vacaciones tenían que ser en verano. Sol, mucha gente, playas llenas... y sobre todo, precios por las nubes.
Pero un día, casi por casualidad, descubrí lo que era viajar en temporada baja.
Y la verdad... fue como encontrar un atajo secreto que pocos conocen.
Desde entonces, he cambiado muchas de mis costumbres al viajar. Y en este artículo te cuento por qué creo que es una opción que vale la pena considerar, ya sea para una escapada corta o un gran viaje de varias semanas.


→ Evitas una multitud de gente… y eso es un lujo 😌
Imagínate recorriendo un pueblito italiano y estando solo en su plaza principal.
Sin colas, sin agobios, solo tranquilidad.
En temporada baja, los lugares turísticos se disfrutan mucho más, las playas tienen espacio, los senderos están en silencio… y puedes volver a sentir esa conexión real con el lugar.
→ Los precios bajan 💸
Otra ventaja que no es menor: vuelos, alojamientos, actividades… todo suele ser mucho más económico fuera de temporada.
¿La buena noticia? A veces puedes darte un pequeño lujo extra: una noche en un hotel con encanto, una cena especial, una excursión más.
Viajar en temporada baja también es viajar con cabeza.
→ Apoyas un turismo más sostenible 💚
En algunas zonas, los picos turísticos son tan intensos que agotan los recursos… y a sus habitantes.
En temporada baja, los locales suelen estar más disponibles, las conversaciones fluyen de otra manera, y el impacto económico se reparte mejor. Es una forma más respetuosa de viajar, que ayuda a las comunidades a sostener el turismo durante todo el año.



→ El clima ya no es tan predecible... y no tiene por qué ser un problema ☀️🌦️
Con el cambio climático, las estaciones ya no son lo que eran. Puede hacer 25°C en octubre… o llover en pleno agosto.
¿Y si dejamos de planificar según el calendario tradicional y empezamos a elegir según nuestras ganas y prioridades?
→ Los encuentros son más auténticos 🤝
Con menos turistas, hay más oportunidades de conocer gente local, tener charlas reales y salir un poco de los circuitos turísticos.
Cuando un lugar no está saturado, el recibimiento suele ser más cercano… y más sincero.
Viajar en temporada baja es más tranquilo, más económico, más sostenible y, a veces, incluso más mágico ✨
Así que la próxima vez que sueñes con una escapada, échale un vistazo a esos meses “menos populares”… podrías llevarte una gran sorpresa.

